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jueves, 29 de junio de 2017

Una mirada a Santa Anna

Antonio López de Santa Anna es sin duda el segundo personajes más odiado de la historia mexicana después de Porfirio Díaz. El motivo de este odio estoy convencido de que tiene que ver con la pérdida de la mitad del territorio nacional a manos de los norteamericanos en la guerra de 1946-1848. Sin embargo, creo que este personaje ha sido condenado por delitos que no cometió de manera injusta, sobre todo ha sido tachado de vendepatrias. Si no es de mis personajes favoritos es por otros motivos que a mi parecer llevaron al país a su desgracia desde su nacimiento. Otro defecto que tenía Santa Anna era su vanidad: el soñaba con ser el Napoleón mexicano por todos los medios y siempre se alistó en las guerras para vanagloriarse a sí mismo. Además de todo hay que decir que en varias ocasiones fue traído del exilio tanto por liberales como conservadores como un “imprescindible”, punto que no es señalado en la historia oficial.
Uno de los episodios del que no se habla, o mejor dicho episodios, fueron las rebeliones contra el gobierno durante la Intervención Norteamericana. Las más destacadas de ellas sin duda fueron la rebelión de la Iglesia Católica en contra de José María Luis Mora y sus reformas de corte liberal y la otra fue la Guerra de Castas en Yucatán. No sé en qué demonios pensaban esos grupos en un conflicto que a nuestro país le costó la mitad de su territorio. Es cierto que a Santa Anna le achacó el principio de nuestras desgracias, pero creo que no fue el único responsable. Este tipo de desacuerdos son fatales en momentos en los que cualquier nación sufre una invasión extranjera. Desde luego que también hubo espías mexicanos que le pasaban información a los norteamericanos, aunque esto no es exclusivo de nuestro país, pues en las guerras siempre hay traidores. Sin embargo, también tengo que decir que si Santa Anna tuvo responsabilidad fue por vanagloriarse de sí mismo, no por falta de patriotismo, pues luchó como nadie durante el conflicto a pesar de que le faltaba una pierna. Y también agregaría el hecho de que no tengo la menor duda de que tienen vela en el entierro los liberales y conservadores que lo trajeron del exilio para hacerse cargo del gobierno mexicano en al menos once ocasiones.
Lo que sí condeno de Santa Anna es su carácter frívolo ya que era más proclive a atender sus diversiones, tales como peleas de gallos, cartas y otros juegos de azar, porque era un gran apostador sin duda. Era tal su afición por el juego que en no pocas ocasiones dejó la administración del estado en manos de otras personas con tal de asistir a peleas de gallos y partidas de cartas en las que le encantaba apostar fuertes sumas de dinero. Esto siempre fue bien conocido por las personas que lo llamaron a hacerse cargo del gobierno en diversas ocasiones pero al parecer siempre lo ignoraron. Sin embargo, esta fue la causa principal de su caída pues para solventar su horrendo estilo de vida impuso impuestos al número de perros, las puertas y las ventanas de las casas. Esto fue lo que llevó a Juan Álvarez a levantarse contra Santa Anna. Cabe mencionar que también se aplicó el título de “Alteza Serenísima” (el primero fue el cura Hidalgo), así como la realeza, a pesar de que el fue el causante de la caída del Primer Imperio. Además de todo, me temo que las personas que sucedieron a Santa Anna tampoco quedaron muy bien paradas en cuestiones políticas y sociales. Además al final de cuentas los grupos de conservadores y liberales desecharon al caudillo indispensable en cuanto comprendieron que las cosas no eran como ellos pensaban y terminaron por cargarle el muerto a Santa Anna por la pérdida de la mitad del territorio a manos de los norteamericanos aun cuando era comprobable su coparticipación en estos hechos. Cabe destacar que esto siempre ha sido una práctica habitual en nuestro país y los seguirá siendo por un largo tiempo.

Algo de lo que Santa sí es el responsable principal es de la independencia de Texas y el motivo es bastante tonto. Pero antes de hablar de ese bochornoso episodio tengo que hacer ciertas precisiones. En primer lugar nadie menciona la responsabilidad de Lucas Alamán, que propuso una ley que facilitaba la llegada de inmigrantes con la sola condición de mostrar la fe de bautizo, con la que se pretendía atraer a irlandeses y polacos, pero atrajo a norteamericanos que a pesar de ser protestantes se bautizaron con tal de obtener tierras. Los norteamericanos tenían esclavos a pesar de que en nuestro país estaba abolida la esclavitud. En segundo lugar el responsable fue el que propuso el federalismo pues abrió la posibilidad de rechazar el integrar parte de nuestro país. En tercer lugar, cuando las autoridades se enteraron de los esclavos hicieron oídos sordos, dando a entender que no les importaba lo que sucedía en los estados del norte. En cuarto lugar, mandaron a Santa Anna (que se ofreció voluntariamente) sin dieron para abastecer a su ejército. Y por último, el comandante se echó  a dormir plácidamente y su tropa se echó a nadar como si estuvieran de vacaciones en un río cerca del cuartel de las tropas texanas, y estos capturaron a Santa Anna que se rindió y le concedió la independencia a Texas por el temor de ser fusilado. Y a pesar de que las tropas no deben obedecer a un oficial que ha sido capturado por el enemigo, los subordinados de Santa Anna lo siguieron obedeciendo y con los resultados que todos conocemos. Por esto Santa Anna no fue el único responsable de las desgracias del país, aunque sí fue el principal responsable de algunos eventos y esto hay que saberlo para tener un mejor futuro nacional.   

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