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miércoles, 27 de septiembre de 2017

La conspiración de la Profesa

Uno de los episodios menos conocidos de nuestra historia fue la llamada conspiración de la Profesa que influyó mucho en la consumación de la independencia. Para los que no sepan, el evento se llama así por la Iglesia de la Profesa, ubicada en la esquina de Madero e Isabel la Católica en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y es en este templo donde se hicieron las reuniones. El objetivo de esta conspiración eran los términos en los que se realizaría la independencia de México con respecto a España. Entre los participantes estaban personajes como Agustín de Iturbide, el párroco de la Profesa de nombre Matías Monteagudo y María Ignacia “la Güera” Rodríguez. También estuvieron otros personajes destacados de la política de aquella época, militares y religiosos. En el contexto histórico estaba el rechazo al liberalismo que se había propagado por toda Europa con la Revolución Francesa y que era contraria a la doctrina católica en auge entonces en tierras novohispanas.
Primero hay que hablar de la Constitución de Cádiz de 1812 y que tenía un corte liberal clásico. Esta desde luego era adversa a la Iglesia Católica pues limitaba sus fueros de manera importante. Además de todo, aumentaba de forma importante la explotación hacia las colonias pues avalaba las Reformas Borbónicas decretadas desde el reinado de Carlos III y que no eran del agrado de los habitantes de las posesiones españolas en ultramar. En parte esto fue lo que motivó la independencia de la Nueva España y además de todo por los azotes que recibían los indígenas cuando no pagaban sus impuestos en tiempo y forma. Además, también tuvo mucho que ver la ocupación francesa en España dirigida por Napoleón Bonaparte a inicios del siglo XIX y que además causó bastante inestabilidad en Europa. Todo esto fue lo que motivó a los conspiradores de Querétaro a tomar acciones por las que están en los libros de historia. Sin embargo, temo decir que tanto el grupo de Querétaro como el de la Profesa cometieron el error de admirar a un idiota como el rey Fernando VII que durante su cautiverio en Francia se dedicó a besarle los pies a Napoleón e incluso el emperador francés encontraba desagradable la conducta del monarca español al grado de afirmar que de haber sabido como era lo habría dejado en el trono del país ibérico.
Creo que también hay que destacar algunos puntos de la historia militar de Iturbide porque hay cosas que a no todo el mundo le quedan claras. El entonces futuro emperador de México había combatido hasta ese momento a los insurgentes pero no por lo que ustedes se imaginan. En otra entrada ya había hablado de los crímenes cometidos durante la primera etapa del movimiento. En esa ocasión mencione que el cura Hidalgo alentaba los saqueos y las matanzas de españoles peninsulares sin mostrar el más mínimo rubor. Todo esto fue denunciado por Ignacio Allende en los juicios de Chihuahua en 1811. Además, el movimiento posterior no fue muy popular que digamos y en el momento en el que Vicente Guerrero tomó el mando este ya no representaba un peligro para el dominio español. Con estos antecedentes, el líder de la conspiración de la Profesa, el padre Monteagudo, deseaba traer a Fernando VII (?), sin embargo, este rechazó la oferta del trono de México junto con los otros Borbón. Y debido a esto se comenzó a pensar en Agustín de Iturbide como monarca de la futura nación independiente. Sin embargo, Monteagudo no quería al capitán en un puesto tan importante. Sin embargo, la Güera Rodríguez, entonces amante de Iturbide (era una mujer de cascos ligeros, por no decir algo peor), usó sus encantos para convencer al padre Monteagudo ya que lo arrinconó en el confesionario e hizo uso de sus encantos femeninos.

Lo que se definió en la conspiración de la Profesa fueron los términos de la emancipación con respecto a España. El primer punto ya lo dije, era convertir a México en una monarquía y traer a un Borbón para ser monarca, pero esto no pudo ser. El segundo punto importante fue el declarar la religión católica como la única tolerada en nuestra nación con lo que los fueros del clero quedaban asegurados. Todo lo anterior en parte, ya lo dije, con el objeto de que la Constitución de Cádiz de 1812, que era de corte liberal, no entrara en vigor en territorio de la Nueva España. El país no quería romper del todo con los ibéricos y de hecho quería seguir teniendo tratos con la Madre Patria. Sin embargo, no todo era gloria, pues once años de guerra habían devastado a la Nueva España considerablemente y no había dinero en caja. Aun así, Iturbide fue a hablar con Vicente Guerrero para darle legalidad al movimiento que este último encabezaba y proclamar el Plan de Iguala. Así pues, se negoció la independencia que finalmente fue firmada el 27 de septiembre de 1821. Sin embargo, la vida independiente de este país nunca ha sido fácil, pero en los primeros años de independencia fue particularmente complicada. Las intrigas de los que ambicionaban el poder no se hicieron esperar y sobre todo de los que querían instaurar la república (los masones más que nadie) y derrocar a Agustín de Iturbide. En parte esto fue gracias a las intrigas de Joel R. Poinsett que por cierto fue el que le dio la brillante idea a Santa Anna de declarar la república dando lugar a una apertura del infierno en nuestro país, pues la rebelión de Santa Anna abrió la puerta a una serie de golpes de Estado que duraron hasta bien entrado el siglo XIX. Además de todo, las divisiones entre los mexicanos datan de esa época y que ha sido nuestra maldición desde entonces. Y para terminar, el fusilamiento del padre de la patria, Iturbide, nos ha costado demasiado caro.  

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Miguel Miramón, Niño Héroe

Hay héroes de nuestra historia que han sido borrados por ser personas non gratas para los regímenes de la Reforma y la Revolución. Así, personajes como Porfirio Díaz, que fue el auténtico vencedor de los franceses, o al ya mencionado Miramón. Como ya lo he mencionado en diversas ocasiones, yo no soy fan de las ideas de los conservadores, grupo político al que pertenecía Miramón, pero las acciones de los liberales siempre fueron aún más reprobables en todo sentido. Miramón cometió el pecado de estar en el lado equivocado en dos de los episodios cruciales de nuestra historia (en este caso, la Reforma y la Intervención Francesa) en la que hubo reacomodos  que llevaron a una nueva elite al poder. Sin embargo, el régimen surgido con la Reforma y reafirmado con la Revolución, que en términos simples ha resultado desastroso, y de algún modo tienen que justificar este tipo de desastres así que tienen que poner a los vencidos como lo peor de lo peor, aunque hayan sido más patriotas y por haber tenido una mejor visión de estado sin ambición personal.
Miguel Gregorio de la Luz Atenógenes Miramón y Torelo nació en la Ciudad de México el 29 de septiembre de 1832. A la edad de 15 años ingresa en el Colegio Militar debido a una travesura. A los cuatro meses de entrar a dicha institución se libra la batalla del Castillo de Chapultepec entre el 12 y el 13 de septiembre de 1847. Incluso fue hecho prisionero por los norteamericanos, estando preso hasta febrero de 1848. Esto y la consiguiente pérdida de la mitad del territorio a manos de los norteamericanos quizá fue lo que hizo que se uniera al bando conservador en la década siguiente. Tal vez se dio cuenta se dio cuenta de las intrigas de los masones a favor de los invasores. Los liberales eran en general masones del rito Yorkino en su mayoría formados por las logias de Nueva Orleans (ciudad donde estuvieron exiliados Benito Juárez y Melchor Ocampo) y siempre fueron apoyados por los norteamericanos en los conflictos posteriores de 1846-1848. También estoy convencido de que en los ideales de Miramón influyó el hecho de que era un católico devoto, pues aun con sus defectos de Iglesia Católico mantenía cierta cohesión en la sociedad mexicana. No estoy muy seguro, pero especulo que estaba enterado de las intrigas de Joel R. Poinsett que se tradujeron en luchas intestinas por el poder y que también influyeron en sus ideas y el hecho de que este evento causo la defenestración de Iturbide del trono de México y tal vez por eso, fue que siempre estuvo del lado de la monarquía aunque también repudió la Intervención Francesa.
Diez años después, Miramón se adhiere al Plan de Tacubaya en contra de la constitución de 1857 que acababa con los fueros de la Iglesia. La ventaja que tenían los conservadores se debió en gran medida a las habilidades militares de Miramón. Estuvo a punto de vencer a los liberales pero estos últimos contaron con el apoyo de los norteamericanos. Otro punto que también tiene que ver con la derrota de los conservadores es lo acomodaticio de los oficiales que siempre se agruparon en torno a las fuerzas dominantes en todos los episodios de nuestra historia. El episodio sin duda está relacionado con la captura de los barcos con los que Miramón pretendía atacar Veracruz, el último bastión de los liberales. Las naves fueron capturadas por la marina de Estados Unidos argumentado que eran barcos piratas. a partir de entonces los conservadores empezaron a perder terreno ante los liberales. Los masones siempre han visto con buenos ojos a los norteamericanos y su forma de gobierno a pesar de que en nuestro país ha sido un verdadero desastre y las pruebas están a la vista. Después de este episodio, Miramón se fue del país y estuvo en Europa por espacio de un año antes de la invasión de los franceses. En ese tiempo se enteró de que había un grupo de mexicanos que andaban ofreciendo el trono de nuestro país a príncipes europeos. Aunque él era monarquista, no estuvo en un principio con la idea de que un extranjero gobernara México.

Creo que Miramón era una persona que veía los males de nuestro país, aunque estos tenían niveles según su criterio. Es evidente que consideraba a los liberales como el mayor mal de nuestro país pues a pesar de no estar del todo convencido con la Intervención ordenada por Napoleón III y del imperio de Maximiliano nunca defendió al gobierno de Juárez. Los conservadores y Maximiliano siempre estuvieron a favor de los derechos de los indígenas, pues reconocían la propiedad comunal que había sido desconocida con las Leyes de Reforma. Cuando finalmente Miramón accedió a colaborar con el gobierno Imperial, Maximiliano lo envío a estudiar artillería en Europa aun a sabiendas de que podía ser un elemento muy útil para la causa monárquica. Cuando Miramón regresó al país durante la agonía del imperio, fue uno de los colaboradores más destacados del emperador en Querétaro. Gracias a la traición del coronel Miguel López, que vendió al desdichado emperador y al coronel Tomás Mejía (un otomí que defendía la causa imperial en busca de la recuperación de las tierras arrebatadas a los suyos por las Leyes de Reforma) a las tropas de Mariano Escobedo. Se podrá acusar a Miguel Miramón de muchas cosas, pero no de traidor a la patria. No se pueden usar los criterios actuales con los del pasado, pues en aquel entonces era común ofrecer a príncipes extranjeros el trono de otro país. Los conservadores creían que solo la monarquía podía traer paz al país. Sin embargo, los liberales, que en general eran muy ambiciosos, necesitaban de algún modo frenar los intentos de instaurar la monarquía, consideraron que era necesario fusilar a Maximiliano y todo aquel que lo apoyara como Mejía y Miramón, aunque también era para que los liberales complacieran a los norteamericanos, una lindura sin lugar a dudas.  

lunes, 28 de agosto de 2017

La funesta herencia de la Revolución

En los libros de historia oficial siempre se habla de los supuestos beneficios que han adquirido los mexicanos gracias a la Revolución Mexicana. Me disculparan, pero yo tengo mis reservas al respecto. Creo yo que para la gran mayoría de los mexicanos que se siguen tragando lo cuento de que el movimiento armado de 1910-1920 ayudó a la mayor parte de la población a salir adelante. Temo decir que la Revolución Mexicana solo fue una serie de luchas por el poder que al final no llevaron a los mejores líderes a la cúspide sino a una serie de bon vivants que se dedicaron a satisfacer sus intereses personales. Yo sí puede entender que la lucha de Francisco I. Madero era sincera, sin embargo, abrió la puerta al infierno pues en este país desde siempre ha tenido problemas en la transmisión del poder y prueba de ello son todas las rebeliones armadas y golpes de estado hasta bien entrado en siglo XX y tal parece que se nos olvida, o de plano no sabemos, todo lo que estoy planteando. Para legitimarse la elite ganadora de la Revolución recurrió a varios mecanismos que describiré a continuación.
Creo que primero tengo que hablar del asesinato para dar una dimensión real de las luchas por el poder durante la Revolución. La mayoría de la gente no sabe que los caudillos se mataron unos a otro por el poder, pero no para ayudar a la población para la que Porfirio Díaz no tuvo ojos, sino para su beneficio personal. Huerta asesinó a Madero, Carranza mató a Zapata, Obregón quitó de en medio al Primer Jefe, Calles mató al Manco de Celaya y a Calles Lázaro Cárdenas lo envío al exilio. Entonces tenemos una serie de traiciones para obtener el poder por el poder, algo que no nos dijeron en la escuela para un régimen establecido con esas bases es tendiente a la tiranía y claro que tenían que justificarlo demonizando a Porfirio Díaz. Esto es algo que debemos tomar en cuenta, pues durante el siglo XIX este tipo de luchas intestinas fueron la constante. La mayoría de los políticos se han hecho ricos a nuestras costillas y dándonos atole con el dedo para poder medrar a mansalva política y económicamente durante bastante tiempo. Durante la Revolución y con el régimen surgido de ella únicamente se vieron políticos que veían el poder como un patrimonio personal y cuando lo pierden dicen que no se obtuvo por medios legítimos. Todo esto llega a cotas inimaginables en la época actual y basta con ver a nuestro alrededor.
Digo que el régimen de la Revolución fue destructivo porque únicamente acabó con los logros de Porfirio Díaz y de ahí el mediocre desempeño económico en nuestro país. ¿Qué ha pasado con los ferrocarriles, el petróleo, la industria, el campo y otros sectores? Muchos están en agonía y, en el caso de los ferrocarriles, otro poco y desaparecen, mientras que la nacionalización de los hidrocarburos ha hecho que tengamos que importar casi la mitad de los combustibles que se consumen en el país. La reforma agraria fue pura demagogia pues hizo del campo poco rentable al no dar certeza jurídica sobre la tierra además de extensiones irrisorias, además se hizo con objetivos políticos pero no económicos. Es cierto que el régimen porfirista no era perfecto, pero sí perfectible. En el tiempo de Porfirio Díaz no había cabida para una agenda de corte social, y esto era común en Francia, Inglaterra, Alemania y otros países durante la “Belle Epoque”. Si Madero en lugar de satisfacer sus ansias de poder hubiese propuesto hacer reformas sociales en lugar de iniciar una serie de luchas fratricidas, otro gallo nos cantaría. No, en lugar de eso los gobiernos siguientes se dedicaron a destruir la riqueza nacional y a saquear al país a manos llenas. Y en un país donde la mitad de la población está en situación de pobreza deberíamos replantearnos los supuestos beneficios de la Revolución, pues no se ha hecho justicia no ha llevado a los mejores a los cargos públicos sino al contrario.
Otro aspecto que ha sido parte del saqueo nacional y tiene contra las cuerdas la economía mexicana son los sindicatos y otras organizaciones populares. Ellos han sido responsables de la quiebra de empresas como Luz y Fuerza del Centro, Mexicana de Aviación, PEMEX y otras tantas más. Con esto no quiero decir que estoy en contra de la existencia de los sindicatos sino de los lineamientos que los rigen al día de hoy. Algo de lo que también estoy convencido de que lo mismo es con las centrales campesinas que tienen el mismo propósito de aglutinar al sector rural al partido tricolor sin que estoy haya ayudado a este grupo a mejorar su situación. Todas estas organizaciones populares son parte del saqueo del que ha sido víctima nuestra nación durante el siglo pasado y en lo que va de este. Líderes como Napoleón Gómez Sada, Fidel Velázquez, Elba Esther Gordillo y otros bribones han convertido a sus gremios en botines monetarios y políticos. Ejemplo es que también tenemos un sistema educativo mediocre al tratar a los profesores como una casta privilegiada (al igual que otros trabajadores sindicalizados) gracias a la compra, venta y herencia de plazas. Esto puede trasladarse fácilmente a otros sindicatos pues estas prácticas son bastante comunes. También obtuvieron prestaciones que a la larga quebraron a las empresas en las que los agremiados trabajaban.

Con todo esto temo decir que la Revolución y su régimen han traído más cosas malas que buenas al país pero la gente no lo quiere reconocer. Los beneficiarios de la Revolución forman parte de una elite privilegiada con todo y el resto de los mexicanos apenas subsisten. Lo peor del caso es que los opositores a este régimen defienden aún más los mitos creados por este que los militantes del PRI, por lo que en serio deberíamos replantearnos lo que se considera como un dogma por la sociedad.  

domingo, 20 de agosto de 2017

La educación en México

Si hay algo en lo que nuestro país da pena ajena es nuestro sistema educativo, y temo decir que nunca ha sido prioridad de los gobiernos desde la independencia. Aunque cabe recalcar que este ha sido y, al menos en el corto plazo, seguirá siendo nuestro mayor lastre. Mientras en otros países la inversión del estado en materia educativa es impresionante tanto en recursos humanos como materiales y esto en muchos casos ha convertido a naciones enteras en prosperas. Sin embargo, en México no es el caso porque nunca podemos hacer proyectos a largo plazo y esto en buena medida impide hacer planes educativos. Tenemos un montón de pretextos, siendo el más conocido el de que somos una nación joven, aunque hay países que obtuvieron su independencia un siglo después que nuestro país y tienen un mejor nivel de vida. Es para mí evidente que la causa de nuestra fracaso está en principio que no hemos podido crear siquiera un estado funcional que pueda garantizar su existencia mucho menos ejercer sus funciones de manera adecuada.
Para empezar, en el Virreinato la educación estaba a cargo de la Iglesia, desde los niveles básicos hasta la universidad. En la Nueva España se fundaron instituciones de educación superior desde antes que se hiciera lo mismo en las colonias inglesas en Norteamérica. De ahí que José Vasconcelos dijera que en nuestro país había universidad cuando en Harvard todavía pastaban los búfalos. Era cierto, pues la Real y Pontificia Universidad de México fue fundada en 1551 mientras que Harvard en 1636. La mayor parte de la obra educativa del Virreinato estuvo encabezada por la Compañía de Jesús, mejor conocida como los Jesuitas. Esta orden, surgida durante la Contrarreforma y fundada por San Ignacio de Loyola realizó importantes obras, sobre todo en materia educativa, a lo largo y ancho del Imperio Español y fundaron la mayor parte de las universidades en el continente americano. Gracias a esto, la Nueva España llegó a ser la colonia más rica y prospera de España. Nuestro país llegó a ser un referente mundial durante el siglo XVIII y las instituciones educativas de entonces tenían alumnos de todos los lugares del globo. ¿Qué pasó entonces? Para empezar diré que el 98% de la población de nuestro país era analfabeta y temo decir que en ese momento la nación (tal y como sucede ahora) no estaba en condiciones de tener una república con régimen democrático y el no comprender esto es nuestra perdición ahora y siempre.
¿Qué tienen que ver los conflictos políticos con la educación? Mucho, pues el estado mexicano al no ser funcional no puede dar los servicios que requiere la población y desde luego que la educación es uno de los primeros que se vienen abajo. La inestabilidad política impedía que los diferentes gobiernos duraran lo suficiente como para que se ocuparan de las necesidades de la población. Con todo esto, ¿Cómo se quería tener un buen nivel educativo? Además, cuando comenzaron las pugnas entre liberales y conservadores, y los masones sobre todo, fueron los que empezaron a cerrar las instituciones de educación superior fundadas durante el Virreinato y esto generó sin duda un gran retraso en nuestro país en muchos sentidos. Esto fue sin duda motivado por el hecho de que todas habían sido establecidas por la iglesia y los masones por todos los medios estaban decididos a destruir la influencia del clero a cualquier costo. Todo esto debe ser tomado en cuenta ya que fueron estos grupos de albañiles cósmicos los que derribaron el Primer Imperio e inauguraron el periodo de inestabilidad que duró gran parte del siglo XIX. No dudo que sea cierto que durante el Virreinato la Iglesia no hiciera bien su trabajo de educar a la población de manera adecuada. Además, la decisión del rey de España Carlos III de expulsar a los Jesuitas de sus dominios no fue acertada de ninguna manera. Pero los masones también engañaron a la población de manera horrible y todavía padecemos las consecuencias.
En la época en la que la educación sí fue una prioridad fue en el Porfiriato, aunque de manera tardía, demasiada en mi opinión. La Universidad Nacional de México (la UNAM) fue fundada en 1910 por impulso de Justo Sierra. En ese mismo año estalla la Revolución y con esto se llevó a la destrucción de toda la obra de Porfirio Díaz. Para no hacerles el cuento largo, y como muchos de ustedes saben, la Constitución de 1917 incluye algunos derechos sociales, entre ellos la educación en el artículo 3. En mi opinión lo único rescatable del régimen de la Revolución es la obra educativa durante el gobierno de Álvaro Obregón de la mano de José Vasconcelos. De ahí en más la educación durante el siglo XX y lo que va del actual solo ha servido para justificar un régimen ineficiente y corrupto tildando de corruptos o antipatriotas a los que se les opusieron. El régimen de la Revolución dio demasiados privilegios a los maestros, se ocupó de dar cobertura descuidando la calidad y diciendo mitos que ahora son tabúes que nos impiden avanzar como nación y solo han generado atraso y corrupción. Gracias a esto tenemos una cultura empresarial que deja mucho que desear, un sistema económico poco dinámico, poca movilidad social, cultura pobre y de mal gusto y un desarrollo científico y tecnológico paupérrimo. Tampoco estoy de acuerdo con mejorar la educación solo para pasar la prueba PISA, pues solo es un indicador para saber lo vergonzoso que es nuestro sistema educativo, pues un alumno que no sabe resolver problemas matemáticos porque no sabe razonar o no comprende lo que lee estará destinado al fracaso en la vida. Por lo tanto necesitamos un cambio radical en materia educativa si es que queremos avanzar como nación.   


Los valses mexicanos


Dejemos por un momento de lado las luchas por el poder a lo largo de dos siglos de independencia para hablar de cultura. En esta ocasión quisiera hablar acerca de los valses mexicanos, una parte de nuestra música que en la actualidad es poco conocida. Para mi es bastante sorprendente que en las fiestas de XV años de los mexicanos pongan “Sobre las olas” y la mayoría no sepa que la pieza fue compuesta por un mexicano de nombre Juventino Rosas. Lo mismo sucede con “Alejandra”, “Dios nunca muere” o “Club Verde”, y de hecho son más apreciadas por el público extranjero que por los nacionales lo que me parece muy triste al ser piezas musicales demasiado hermosas como para pasar desapercibidas. Mientras tanto, aquí la gente se embrutece escuchando canciones que alaban narcotraficantes, que denigran a la mujer y de alguna manera denostan a la patria en el extranjero. Tengo que aclarar que esta música y el baile son originarios de las zonas rurales de Austria, al igual que la polca y la mazurca, aunque el vals y la polca penetraron, sobre todo la segunda en las zonas rurales del país.

Como lo dije antes el vals (del alemán “waltzer”, girar) es originario de las zonas rurales de Austria y existen registros desde la Edad Media. Fue hasta el siglo XVIII cuando este baile comenzó a popularizarse en los países germánicos y después en toda Europa. La moda del vals en el mundo comenzó con Johann Strauss que hizo arreglos musicales para convertir al vals en una baile apto para el entretenimiento de la corte del emperador de Austria. Así, composiciones como “El Danubio azul”, “Vals de los cuentos de los bosques de Viena” y el “Vals del Emperador” se convirtieron en el baile predilecto de las clases altas en Occidente. Incluso otros compositores europeos como Chopin en Polonia y Tchaikovski en Rusia compusieron piezas musicales de este tipo. Tchaikovski incluyó valses en sus ballets más famosos como “El Cascanueces” (“Vals de las flores” y “Vals de los copos de nieve”), en “La Bella Durmiente” y “El Lago de los Cisnes”. En aquel entonces Francia era la medida de la cultura occidental y fue fundamental en la popularización del vals en el mundo. La moda en aquel entonces se dictaba desde París y permeo bastante en la cultura de muchos países, incluyendo el nuestro. Ahora esta música es considerada clásica a pesar de sus orígenes.
La moda del vals en nuestro país tardó en cuajar, pues cuando inició por allá de 1820 se consideraba un baile indecente al haber contacto directo con la pareja. No fue sino hasta después de la derrota del Segundo Imperio que el vals encontró popularidad entre la clase alta de nuestro país. Fue en esta época, desde la República Restaurada y hasta el inicio de la Revolución que surgieron los grandes compositores de valses mexicanos como Macedonio Alcalá con “Dios nunca muere”; Juventino Rosas con el ya mencionado “Sobre las olas”, pero también con “Carmen” y “Josefina”; Enrique Mora con “Alejandra”, que se lo dedicó a la sobrina de Ignacio Ramírez; Rodolfo Campodónico y su “Club Verde”, y la lista es realmente larga. En el Porfiriato este baile tuvo un auge, pues en ese tiempo la gente adinerada tuvo un afrancesamiento progresivo que duró hasta el inicio de la Revolución. Esto se puede ver en la arquitectura de muchos edificios de bastantes ciudades del país, y en la capital no se diga. En ese tiempo los valses estaban de moda en el viejo continente, y sobre todo en Francia, que marcaba las modas, tales como al vestimenta, los cosméticos y la música. Era la llamada “Belle Epoque”, el periodo de la historia que va desde 1871 hasta 1914, es decir, termina con el estallido de la Primera Guerra Mundial.

¿Por qué no son parte del disfrute de las nuevas generaciones? Quizá porque los valses que ya mencione fueron parte de las diversiones de la aristocracia porfirista. No dudo que también tiene que ver mucho nuestro bajo nivel educativo que la mayoría de la población ostenta. Para mí es bastante obvio el proceso destructivo de la Revolución hacia los logros de don Porfirio y creo que la parte cultural no es la excepción. En la época actual las personas tienen un pésimo gusto para la música y eso hace que en otros países piensen que somos un pueblo inculto. La verdad es que creo que razón no les hace falta, pues a muchos mexicanos les encanta oír reguetón, narcocorridos y otras porquerías por el estilo. De hecho, los valses no son la única música a la que se le hace el feo en nuestro país, tampoco he visto a muchas personas escuchando “Huapango” de Moncayo, “El caminante del Mayab”, “La negra noche” u otras piezas por el estilo. Para mí es muy triste que estas piezas sean más apreciadas en Europa que en el país de origen de estos compositores, que sí es cierto que esta música no fue inventada en suelo mexicano, pero eso no la hace menos mexicana, pues muchas de nuestras costumbres son europeas y heredadas de nuestros antepasados conquistadores. Para mí es bastante triste que las cosas bellas creadas por mexicanos no formen parte de nuestra cultura popular y lo que la forma es de pésimo gusto y morboso. Entonces creo que para dar un poco de cultura en el blog, voy a adjuntar los valses mexicanos más famosos interpretados por la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México. Espero que los disfruten.      

sábado, 5 de agosto de 2017

Los errores de la Iglesia Católica

Una de las instituciones más importantes de Occidente es la Iglesia Católica, presente en la mayoría de los países de este lado del mundo. Aun cuando el día de hoy en que la religión está pasando a segundo plano y la generación actual ha renegado de ella me temo que esto no ha mermado mucho su influencia en el mundo. Como toda institución, tiene errores y a lo largo de su historia se ha equivocado no pocas ocasiones y en la actualidad son más recordados sus errores que sus aciertos. Aunque no lo crean, la mayor obra de esta institución religiosa está en la educación, pues muchas de las instituciones de educación superior de mayor prestigio como Harvard, Yale o Georgetown (fundadas por los jesuitas, sobre todo) cosa que no han hecho otras ramas del cristianismo. Aquí en nuestro país fundaron instituciones de educaciones superior mucho antes que en Estados Unidos, algo que destruyeron los masones (aunque eso será tema de otro post). En esta ocasión me dedicare a hablar de aquello en lo que la Iglesia metió las cuatro patas y por lo que es más recordada en la memoria histórica por la mayoría de las personas.
Creo yo que uno de los principales errores de la Iglesia fue el tener como inamovibles ciertas ideas que fueron contravenidas con la revolución científica. Ejemplo de lo que estoy diciendo fue Hipatía de Alejandría que fue muerta a manos de cristianos que pensaron que sus enseñanzas eran blasfemas. Esto era porque consideraban que no se debían hacer imágenes de lo que estaba en el cielo o debajo de la tierra (lean los Diez Mandamientos para ver que no digo mentiras). Este evento se convirtió en una de las manchas más difíciles de borrar para la iglesia. En los siglos científicos hubo científicos que contradijeron a lo establecido por las autoridades eclesiásticas como le ocurrió a Galileo y la idea contraria al geocentrismo. Tasta teoría ya había sido dada a conocer por un cura de nombre Nicolás Copérnico y a pesar de esto se censuró durante bastante tiempo. Galileo Galilei retomo la teoría del heliocentrismo cuando utilizó el telescopio para ver lo que estaba arriba en el cielo y concluyó que Copérnico tenía razón al decir que era la Tierra y los otros planetas los que giraban alrededor del Sol y no este y los demás cuerpos celestes alrededor de nuestro planeta. Además, Galileo contravino la idea de que un cuerpo pesado caía más rápido que un ligero, contradiciendo a Aristóteles, cuya filosofía fue tomada como base por la Iglesia. Todo lo anterior hizo que el Santo Oficio (en mi opinión el Infernal Oficio) lo obligara a arrepentirse de lo que había dicho.
También la Iglesia fue bastante intolerante con ciertas mujeres que en su tiempo fueron próceres de cosas que habitualmente solo se reservaban para los varones. Creo que el más famoso de esos casos fue el de Juana de Arco, heroína francesa del siglo XV durante la Guerra de los Cien Años contra Inglaterra. A pesar de sus hazañas heroicas y de ser buena estratega militar el Infernal Oficio no tuvo empaño en enviarla a la hoguera a la tierna edad de 19 años y cuando se dieron cuenta de su error la declararon santa en 1909, cinco siglos después de su injusta muerte. Eso sí, su absolución fue después de haber sido quemada en la hoguera me dice que tal vez alguien no quería salvarla. Acá en nuestro continente, y de hecho en México, la Iglesia trato de censurar a Juana Inés de Asbaje, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, con la intención de que dejara de escribir versos. Además, también querían evitar que Sor Juana estudiara y le confiscaron la biblioteca que tenía en su celda, aunque ella todavía escondía ejemplares de sus obras más selectas. Aunque no era mujer, creo que la historia del Marqués de Sade es algo similar a la de Sor Juana. Cabe destacar también que los escritos del Marqués eran mucho más controvertidos, pues hablaba de las depravaciones sexuales de las elites francesas, incluida por supuesto a la Iglesia Católica y la verdad no extraña puesto que muchos clérigos, aun en la actualidad (no todos), pedían favores sexuales, y por eso encerraron a este escritor en un hospital psiquiátrico en los últimos días de su vida por orden de las elites que exhibió.
Para terminar el post voy a hablar de la separación de la Iglesia y el Estado implementada con las ideas de la ilustración potenciadas con la Revolución Francesa. En la mayoría de los países de Europa se estaba dando este proceso desde finales del siglo XVIII. En cambio, en España la Iglesia Católica se negó a abandonar sus privilegios y por eso mismo se independizaron varios países del continente, México entre ellos. El ejemplo más claro de esto fue sin duda la Guerra de Reforma, aunque también considero que los liberales se pasaron de la raya. No podría considerar al mundo moderno sin la separación de la Iglesia y el Estado. En ese tiempo la cúpula eclesiástica no deseaba perder los privilegios de los que gozaron durante la Colonia. Ciertamente y por lo que expuse en párrafos anteriores y porque en la actualidad han sido pocos los párrocos que han sido castigados por pederastia, por ejemplo, aun con esta separación, ahora imagínense si no hubiese sido así. En el pasado los miembros de la Iglesia tenían fueron y desde luego que muchos curas, obispos, arzobispos e incluso Papas abusaron de ellos en diversas ocasiones durante la historia. Muchos de esos atropellos sirvieron para engrandecer el poder de la Iglesia a costa de los creyentes, muchas veces gente ignorante de los sectores menos favorecidos de la sociedad. Esto fue evidente durante la Edad Media y hasta finales del siglo XVIII cuando se comenzó a tener la idea de tener al Estado separado de la Iglesia, aunque hoy a más de 200 años de la toma de la Bastilla esto no ha pegado del todo y en ese tiempo ha habido incluso derramamiento de sangre como fue el caso de México en el periodo 1857-1867 y el conflicto cristero entre 1926 y 1929, ambos por el fanatismo de católicos y anticlericales, aunque no fueron los únicos conflictos en ese tiempo, si fueron errores bastante claros del clero católico.     

lunes, 24 de julio de 2017

El conflicto cristero

La Guerra Cristera fue el último conflicto armado de la historia de nuestro país y realmente se conoce muy poco acerca de sus repercusiones. Este conflicto en mi opinión fue provocado por la intolerancia y ambición de poder por parte de los jerarcas de la Iglesia Católica y los políticos. Y es que viendo todo desde una perspectiva objetiva ambas partes vieron por sus intereses y no por el de los demás. Los excesos cometidos de un lado y del otro están bien documentados y me hace pensar que el fanatismo de un lado y del otro ha sido muy dañinos para todo el país. Aunque no voy a justificar las acciones de la iglesia me temo que el estado como rector de la sociedad no lo ha hecho mejor y en la época actual aún se puede ver los resultados de su intervención. Nuestro país tienen paradojas bastante curiosas: durante la Reforma y la Revolución se habló de la libertad de cultos y solo se persiguió a la Iglesia Católica de manera inmisericorde.
Las causas del conflicto fueron las leyes emanadas de la Constitución de 1917 y en serio no rayaban en lo ridículo, sino que eran ridículas. A principios de los años 20, es decir, inmediatamente después de la Revolución, se hablaba de libertad de cultos en la ley suprema. Sin embargo, considero que va en contra de la libertad de cultos el hostilizar a un grupo religioso solo para ganar poder político. Esto se hizo durante la Reforma solo para ganar el apoyo diplomático del gobierno norteamericano. Yo no soy un católico devoto, sino lo contrario, y aunque no fuera no puedo no decir que la Iglesia Católica no ha sido una hermana de la caridad: la Santa Inquisición, el encubrimiento de ministros pederastas y la censura han sido constantes a lo largo de su historia. Sin embargo, tampoco se pueden negar los logros del clero católico pues ellos fundaron buena parte de las instituciones de educación superior reconocidas a nivel mundial como Harvard, Yale y Georgetown en Estados Unidos y la Universidad Iberoamericana en nuestro país. Además debemos recordar que la independencia de nuestro país fue iniciada por curas y el negar esto es negar buena parte de nuestra historia. La hostilización hacia la Iglesia Católica tuvo su auge con la Reforma, que supuestamente defendía la libertad de cultos y sin embargo hostilizaron a la Iglesia hasta que se cansaron solo para obtener el favor del gobierno de Estados Unidos asegurado. Y esta misma tónica fue usada por Calles y sus compinches para perseguir a los católicos como si fueran romanos.
Uno de los personajes más siniestros de esos turbulentos tiempos fue el gobernador de Tabasco de nombre Tomás Garrido Canabal. La orden dada a sus compinches fue que quemaran las iglesias “de ser posible con el cura dentro”. No en pocas ocasiones cumplieron la orden completa. Canabal fue el más radical de los anticlericales en la historia de nuestro país y eso le valió hacerse de numerosos enemigos. Tan malvado era que no le importaba masacrar a la población en las ruinas de las iglesias. Sin embargo, no fueron las únicas iniciativas. En otros estados se limitó el número de sacerdotes por determinada cantidad de habitantes y se restringieron los sacramentos de manera ridícula. Con todo esto se pretendía reducir el número de católicos en el país pero lo que no esperaban era provocar una rebelión. El argumento era que la Iglesia Católica es la cusa del atraso en que vive nuestro país hasta el día de hoy lo cual no considero del todo cierto. La verdadera razón de esta hostilización era quedar bien con el gobierno norteamericano y de ese modo afianzar el poder. Además de todo, también les dieron preferencia a los protestantes para ocupar cargos públicos aun siendo ministros, ocupaban este tipo de puestos a sabiendas de que ningún ministro religioso puede hacerlo por mandato constitucional. Todo lo anterior se hacía desde tiempos de Carranza cuando sus tropas entraban a las iglesias y destruían todo lo que podían y permitió a los ministros protestantes ocupar cargos públicos.

Los cristeros, por su parte, tampoco eran unas hermanitas de la caridad pue ellos también cometieron algunos excesos. Ellos no se tentaron el corazón para matar en el nombre de dios y masacrar maestros para “evitar la entrada de millones de niños al infierno” pues consideraban que “era mejor morir ignorante y en el cielo” que “ilustrado y en el infierno”. Entre los incidentes más graves está sin duda el atentado en contra de Álvaro Obregón en 1927 que intentó realizarse con una bomba. Por este crimen fue fusilado de manera injusta el cura zacatecano Miguel Agustín Pro junto con sus hermanos a pesar de no estar comprobada su participación en el intento de asesinato del Manco de Celaya. Evidentemente, fallaron. Los dirigentes católicos creían que Obregón era el que hostilizaba a la Iglesia, sin embargo, este era Calles y la base del error era que creían que este último solo era pelele de Obregón. La versión de que León Toral fue el asesino del Manco de Celaya sigue la misma corriente de que era este el que hostilizaba a la iglesia. Algo que tampoco se dic es que cuando llegaron los acuerdos de paz el gobierno no respetó el convenio de dar amnistía a los rebeldes y en muchas ocasiones los llevaron al paredón. Además, la hostilización hacia la Iglesia continúo hasta fines de los años treinta pues los siguientes presidentes hasta Lázaro Cárdenas. Aunque también tengo que aclarar que la iglesia no aceptaba la separación del estado pues perderían privilegios. Esto también fue en parte la causa de la Guerra de Reforma sesenta años antes. Con todo esto y si se suma la intolerancia del otro bando no es de extrañarse que las cosas reboten de ese modo. Ninguno de los dos grupos beligerantes en la Guerra Cristera veía por el bien de la nación sino por tener privilegios y esto es algo común en nuestro país: ambas partes querían poder y lo veían como un patrimonio, es decir, un fin, no un medio que es lo que debe ser. Y por esto provocaron el conflicto más sangriento de la historia de nuestro país.