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domingo, 14 de octubre de 2018

Madero, apóstol del caos


Mucho se nos ha enseñado que Francisco Ignacio Madero Gonzáles era el modelo de perfección que debía alcanzar un político. Yo la verdad es que tengo motivos bastante fuertes para discrepar de esa afirmación por lo que ha significado su movimiento al día de hoy. El orden y el progreso alcanzados durante el Porfiriato se fueron al traste y de hecho el país se ensangrentó durante al menos 30 años al traer de regreso los golpes de Estado y ahora con un agravante de que trajeron el magnicidio como una forma efectiva para quitar enemigos del camino. Él fue sin duda la primera víctima de los demonios que ya habían quedado atrás y que volvieron a quedar sueltos. El principal problema de Madero era su forma de ser impulsiva y que finalmente lo llevó a terminar de esa forma tan terrible, que tal vez fue a traición, pero finalmente fue algo que jamás pudo controlar.
El “Apóstol de la Democracia” nace el 30 de octubre de 1873 en la hacienda de El Rosario, en el municipio de Parras de la Fuente, en Coahuila. Madero era el apellido de una de las familias más ricas del país, grandes latifundistas y dueños de muchas de las industrias del país, incluyendo la producción de vino, pues la Casa Madero existe desde la Colonia y fue la base de su fortuna. Francisco I. Madero fue enviado a estudiar negocios al Liceo de París, donde se aficionó al espiritismo. Esto gracias a la adquisición de los libros de Alan Kardec, un famoso espiritista francés que escribió tratados en la materia. A partir de entonces “Apóstol de la democracia” empezó a elaborar sus tesis de gobierno que llevaría a la práctica más adelante. Se aficionó aún más cuando asistió a la Escuela de Negocios de la Universidad de Berkeley, en California mientras estudiaba administración de empresas. Las sesiones espiritistas de Madero lo convirtieron en vegetariano y un caritativo empedernido, aunque siempre fue una persona de carácter débil y bastante impulsivo. Desde luego, por obvias razones se ha ocultado esta faceta de Madero ya que el saber esto cambia el panorama.
Al regresar a nuestro país, Madero se hizo cargo de la hacienda de su familia en La Laguna, donde se dedica a la producción de algodón. La familia Madero era conocida por dos motivos en el noreste: por sus obras de caridad y por oponerse a la imposición de gobernadores por parte del presidente de la república, Porfirio Díaz, y de Bernardo Reyes, el gobernador de Nuevo León. Con estos antecedentes se involucra en las cuestiones políticas. Con el fin de buscar consejo, Madero “invocó” en sesiones espiritistas a un hermano suyo que murió a temprana edad debido a un trágico accidente, los  fantasmas de Miguel Hidalgo, José María Morelos, Benito Juárez y un hombre de nombre José. Básicamente le dijeron que debía dedicarse de llena a la política para resolver los apremiantes problemas que la mayoría de los mexicanos padecían entonces. Así, en 1908 fundó el Partido Nacional Antirreeleccionista para postularse a la presidencia en las elecciones de 1910. Varias veces fue encarcelado por sus críticas al régimen. Ahí es cuando escribe su famoso libro “La sucesión presidencial de 1910”, que tengo entendido que hizo en “sintaxis”, pues uno de los espíritus se lo “dictó”.
Poco antes de las elecciones de 1910 fue capturado en San Luis Potosí para evitar su participación en los comicios. Este fue el pretexto que finalmente llevó a Madero a lanzar su convocatoria para una lucha armada para el 20 de noviembre de 1910, poniendo fin a 30 años de estabilidad y prosperidad. Lo que inició más adelante fue una serie de golpes de Estado, pero ahora con un elemento bastante lesivo, pues el magnicidio se volvió el deporte de los políticos mexicanos. La Revolución Maderista llevó a nuestro país al atraso. Era cierto que el régimen Porfirista distaba de ser perfecto, y basta con ver la situación de la mayoría de la población de entonces. Cabe mencionar que eso no fue exclusivo de nuestro país, pues en los países más industrializados de Europa o en Estados Unidos las condiciones sociales no eran muy distintas a las de México, pero en esos lugares fueron resolviendo esos problemas con el paso del tiempo. En México, además del persistente atraso, los ferrocarriles, los puertos y muchas industrias se fueron al caño gracias a la demagogia de los sucesores de Díaz. Bien dice Enrique Krauze que Díaz era una hermana de la caridad en comparación con los sonorenses (Obregón y Calles”. En mi opinión, Madero fue la peor clase de tonto, que es el que tiene iniciativa, pues llevó al país una guerra civil que llevó a un grupo de mafiosos al poder y que nos sumió en un profundo atraso.  


martes, 2 de octubre de 2018

Mafiosos en el poder


El crimen organizado, un tema que nos parece muy nuevo, pero como muchas otras cosas, temo que no es así. Pero en esta ocasión dedicare mi espacio a políticos verdaderamente despreciables como Álvaro Obregón o Plutarco Elías Calles, unas verdaderas fichas, por mencionar algunos ejemplos. Considero que es un tema interesante y escabroso al mismo tiempo pero que en mi opinión puede darnos una idea de lo sucedido en el país en nuestro tiempo. El siglo XX fue el siglo de magnicidio sin duda, y algo parecido a una familia del crimen organizado fue el Partido Revolucionario Institucional, según la interpretación de Enrique Krauze. Si leyeron “La presidencia imperial” no tengo la menor duda de que saben de lo que estoy hablando. El crimen organizado no es un tema que disfrute (si lo fuera, sin duda hablaría del narco) pero para mí los verdaderos criminales de este país usaron traje y corbata como ciertos políticos.
Hablando de criminales, es conveniente hablar primero de los sonorenses, el grupo triunfador de la Revolución. Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, los capos de este grupo terminaron por matar a sus propios aliados y un magnicidio fue lo que los llevó al poder en primer lugar. Los sonorenses tuvieron que liquidar a Venustiano Carranza cuando decidió que en las elecciones de 1920 el candidato sería un ingeniero llamado Ignacio Bonillas y no Obregón. Así comenzó una historia de asesinatos. Después de Carranza, el siguiente objetivo fue Francisco Villa en 1923 solo porque decidió apoyar la candidatura de Adolfo de la Huerta y no la de Calles. A esto hay que sumar el hecho de que fueron asesinados los antiguos oficiales del ejército de Obregón como Rafael Buelna, Manuel Diéguez y Fortunato Maycotte durante la Rebelión Delahuertista entre 1923 y 1924. Finalmente llegó lo inevitable pues en 1928 fue electo nuevamente presidente Álvaro Obregón y fue asesinado durante una comida en San Ángel por obra de Calles solo para que este último pudiera subir al poder. El poder, lo que mueve los hilos de los políticos en todo el mundo, pero en nuestro país es el deporte nacional de la clase política.
La segunda parte de la dinastía de los sonorenses fue llevada a cabo por Plutarco Elías Calles, “El Jefe Máximo de la Revolución”. Y se llamó “El Maximato” el último periodo de nuestra historia en que los destinos nacionales fueron decididos por una sola persona. Calles era un hábil orador y tenía el don de la persuasión, que los utilizó para ser el poder detrás del trono durante los mandatos de tres presidentes. Para lograrlo se deshizo de Obregón e impuso a sus lacayos en la presidencia usando argucias como el fraude electoral. Para controlar a las personas a las que imponía en el poder se incluía en el gabinete y cuando sentía que las cosas se salían de su huacal hacía renunciar a todos los secretarios de Estado. Pascual Ortiz Rubio no aguantó la presión y termino por renunciar a la presidencia. Abelardo Rodríguez, el sucesor de Ortiz Rubio, únicamente dejó que Calles tomara las decisiones a cambio de poder gastar el dinero del presupuesto a manos llenas. Pero nada dura para siempre y Lázaro Cárdenas, el sucesor de Rodríguez, no resistió la presión pero en lugar de huir maniobró para hacer a un lado a Calles. Cárdenas finalmente envió al exilio a Plutarco Elías Calles para finalmente quedarse con todo el poder para el solo.
Desde luego que partir de entonces se institucionalizo esta familia de gánsteres, que tenían como principal premisa guardar sus secretos más oscuros bajo doble llave en el fondo de un armario. Lázaro Cárdenas también ordenó la realización de un fraude electoral para afianzar el poder de su partido durante sesenta años más, más lo que se acumularon en la década previa hasta sumar 70. Los gobiernos que destacan en este periodo son los de Miguel Alemán y el de Carlos Salinas de Gortari. En la administración de Miguel Alemán (1946-1952) fue cuando el robo a las arcas públicas se volvió cosa de todos los días. Es cierto que en aquellos años hubo un crecimiento económico sin igual, pero también se hicieron grandes fortunas al amparo del gobierno, incluso la de los Alemán. Pero el gobierno del que actualmente se dice que fue bastante mafioso fue el de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) debido a los desvíos de fondos de parte de su hermano Raúl y los asesinatos que ocurrieron en la recta final de su administración y que se le achacan. A Salinas se le achacan muchos de los males que acontecen en los tiempos recientes, aunque no puede decir que tan ciertos o falsos son dichas afirmaciones realmente. No dudo que el gobierno de Salinas fue corrupto, como muchos lo fueron antes y después que él, incluso se dice que fue el peor presidente de la historia, aunque opino que antes y después que él hubo otros peores. En fin, los gobiernos mafiosos fueron bastante frecuentes, y parece que así ser durante un largo tiempo.   

lunes, 24 de septiembre de 2018

El estudio de la historia


Creo que ha llegado el momento, mis queridos lectores, de revelarles cuáles fueron los motivos que me llevaron a escribir en este espacio. Estamos ya por finalizar el mes de la patria y además a estamos a tres años de conmemorar los 200 años del inicio de la nación mexicana en la vida independiente, así que creo que ya es tiempo de hacerles algunas confidencias. Para mí esto es algo más que una afición, es algo importante en mi vida que no puedo dejar atrás. Para mí es una pasión enterarme de lo ocurrido en el pasado y solo para darme cuenta de que en esencia no ha cambiado el país de manera importante. Mis estudios del pasado me han dado una visión acerca de México en el presente y por qué las cosas son así. De ahí que he llegado a la conclusión de que la realidad actual es demasiado compleja como para explicarla con los eventos de los últimos 20 o 30 años, cuando hay cosas que incluso tienen siglos. Dicen que encontrar el origen de los problemas puede dar una idea para solucionarlos y la verdad es que he encontrado soluciones interesantes.
El principal motivo que creo que fue fundamental para iniciar este espacio fue el compartir mi opinión acerca de los eventos históricos. Pero no es solo eso, pues para mí es más importante infundirles e inculcarles el amor por el estudio del pasado al dictarles cuáles son las fuentes que utilizó en este apasionante estudio de la historia. Para mí es muy importante que mis lectores no se queden con lo que está escrito en este blog, sino que busquen su propia opinión leyendo las fuentes que yo he consultado u otras consultadas por los mismos lectores. Para mí es mucho más importante generar un buen debate, de ideas constructivas, que las personas sean críticas de lo que leen porque es enriquecedor. Y esto es señores porque la imparcialidad es un mito, una falacia, no hay escritores objetivos, para poder hacer juicios es importante consultar varias fuentes. También para mí es muy importante saber que si hay algún tema que les interese acerca de la historia nacional, me lo hagan saber porque este espacio es para ustedes.
Es mi deseo pedirles un gran favor, que difundan lo que leen en este espacio, pues al haber más lectores enriquecen este blog. Compartan con sus amigos, familiares, vecinos, conocidos e incluso con la clase política para que vean que hay alguien que de veras critica el pasado de nuestro país. Es para mí un tanto frustrante que cuando inicie este espacio mis lectores eran del orden de cientos y ahora si llegó a 30 en una entrada es mucho. Ahora, si tengo que actualizar la manera en la que presentó mis contenidos o si ha descendido la calidad de mis escritos, háganmelo saber, tomare en cuenta sus peticiones y eso puede servir para mejorar este espacio que es para ustedes. No puedo crecer sin público que me diga que es lo que les gusta o que no. Es cierto que no podre tomar en cuenta las opiniones y sugerencias de todos, pero para mí son cosas importantes que pueden enriquecer no solo este espacio, sino mi manera de pensar y de difundir información. Y esto se los pido porque cualquier tema puede ser fascinante si se cuenta con la persona adecuada para hablar de él, incluso inspirar a otras personas a alimentar su curiosidad. Ustedes queridos lectores son una parte importante, pues este espacio es para ustedes que tienen la paciencia de leerlo.
Para mí es importante conocer el pasado no solo porque es algo interesante, sino porque me he dado cuenta que nos tropezamos una y otra vez con la misma piedra. Y desde esta pequeña trinchera quiero despertarles  la curiosidad por los eventos que tal vez ocurrieron hace mucho tiempo, pero que no tengo la menor duda que repercuten hasta el día de hoy. Y vuelvo a lo mismo, no se trata de que se queden con lo que leen en este espacio, sino que busquen, comenten, discrepen, pero nunca se queden callados. El que ustedes sean de ese modo hace nunca salgamos de ese círculo vicioso que de cierta manera nos impide encontrarnos a nosotros mismos como nación con el objetivo de ver hacia el futuro. Aunque no lo crean, ver hacia atrás puede ser enriquecedor porque nos permite revisar experiencias previas y que en muchas ocasiones nos pueden servir para resolver conflictos actuales. La historia no es solo esa materia aburrida que se nos enseñaba en la escuela como relleno, es una de las herramientas más importantes para criticar la situación nacional y buscar salidas. Es muy lastimoso ver que la gente se valga de personajes o eventos históricos solo para justificar el estado de las cosas o impidiendo que las personas busquen sus propias respuestas. Y pueden buscarlas en museos, libros, revistas, documentales, archivos o incluso en sus propias casas. Par mí el estudio de la historia es una de mis grandes pasiones y me gusta compartirla con otros.    

domingo, 23 de septiembre de 2018

Las transformaciones nacionales


La cuarta transformación nacional, no sé, pero se he hace un concepto demasiado trillado tomando en cuenta cómo fueron las otras tres. Ya lo he dicho en ocasiones anteriores y es que considero que nuestra realidad actual es demasiado compleja como para creer que con solo saber lo que ha ocurrido en las últimas décadas es suficiente para entenderlo todo. En mis lecturas de nuestro pasado me he encontrado con que hay problemas que no son nuevos, y desde que inicié el blog hace ya más de un año he tratado de documentarlo todo. Estoy tratando de buscar en el pasado para entender el presente y construir el futuro, me he encontrado con cosas que hay que dejar atrás y otras de plano dejar en el olvido. ¿Cómo elegir? Eso es algo que prefiero dejar al criterio de cada uno, pero nada me impide darles mi opinión. Parto del hecho de que se admiran a los héroes (aunque a algunos ese adjetivo les queda demasiado grande) pero no para retomar sus ideas y sus proyectos, para lo que se requiere tener un buen conocimiento del pasado para formarse un juicio del mismo.
La independencia podría considerarse como la primera gran transformación nacional al romper (o por lo menos intentarlo) con el orden español vigente de la época. La independencia era el rompimiento con la sociedad de castas, la abolición de la esclavitud (único logro) la prosperidad y el buen gobierno. Es decir, se logró cumplir solo uno de los objetivos, siendo que los otros tres se han intentado cumplir sin resultados positivos. El resultado de la independencia fue un imperio fallido que llevó a una desnortada república que demostró todos sus bemoles en la Invasión Norteamericana. Y digo desnortada porque jamás ha podido un gobierno republicano puro tomar las riendas nacionales correctamente. A partir de entonces el país ha pasado por una serie de experimentos sociales que han fracasado estrepitosamente por alguna u otra razón. Los causantes del estrepitoso fracaso de esta transformación son el agente norteamericano Joel R. Poinsett y Antonio López de Santa Anna. Ellos fueron los responsables de la caída de Agustín de Iturbide porque Poinsett convenció a Santa Anna para que declarará la república, aunque este último no sabía que era eso. Durante el resto del siglo XIX los golpes de estado fueron el pan de cada día.  
El liberalismo mexicano estaba presente prácticamente desde la independencia, pero cobraron relevancia a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Los liberales llevaron una reforma bastante profunda, que llevó a una guerra civil entre 1858 y 1861 que llevó a los liberales al poder. Los conservadores trajeron a los franceses y a un emperador que finalmente cayó en 1867. El personaje central fue Benito Juárez, masón y pro-yanqui. Sin embargo, el programa liberal fue finalmente llevado a cabo por el general Porfirio Díaz. por la dictadura Díaz la Reforma fue más exitosa, pero solo porque se retomaron las formas monárquicas, tal parece que es lo único que garantiza estabilidad. Sin embargo, nada dura para siempre y la dictadura de Díaz cayó por sus errores. Y el más importante fue el no querer ceder el poder en el momento más oportuno. A principios del siglo pasado se hizo patente la oposición al régimen porfirista en personas como Ricardo Flores Magón y Francisco I. Madero. A pesar de esto, la Reforma fue exitosa porque logró un desarrollo económico sin precedentes en el México independiente, la menor deuda externa de la historia y la paz nunca vista antes. Su deuda fue social por la pobreza imperante en la época.
Y la Revolución Mexicana, una de las mayores estafas de nuestra historia porque solo sirvió para llevar a una banda de pillos al poder. Y esto fue iniciado por un espiritista e ingenuo de nombre Francisco I. Madero que pensaba que la democracia era todo lo que necesitaba el país. Así, con un programa de gobierno no muy claro se lanzó a la presidencia de la república y luego a la rebelión armada del 20 de noviembre de 1910. Y lo único que logró fue traer de nuevo los golpes de Estado que ya habían quedado atrás. Sin embargo, ahora vinieron de la mano con los asesinatos políticos y el primero en caer por uno fue el propio Madero. De este movimiento surgió el odiado Partido Revolucionario Institucional, sus formas corporativas, su demagogia y su corrupción. Los logros de don Porfirio se fueron al traste: los ferrocarriles, la agricultura, la industria y, ahora, la paz. Veamos, los gobiernos revolucionarios destruyeron al campo mexicano con el reparto agrario, se aliaron con sindicatos a cambio de votos, casi lograron la desaparición de los ferrocarriles, destrozaron la democracia y se eternizaron en el poder durante 70 años. Definitivamente nadie sabe para quién trabaja, pues Madero quería democracia y únicamente llevó a un régimen poco democrático a encumbrarse. Y lograron mantenerse gracias a un montón de mentiras que enseñaron en la escuela.  
Con esos antecedentes no esperen que crea en la cuarta transformación. Y menos cuando el líder la anunció con bombo y platillo. Y con esos antecedentes tan lamentables, pues todavía menos voy a creer que esta es la cuarta transformación nacional.

jueves, 20 de septiembre de 2018

El auge del régimen Revolucionario


La Revolución Mexicana, esa estafa que nos han vendido por cerca de un siglo y tal parece que se niega a morir a pesar de su fracaso. ¿O acaso creen que fue para bien? Saben los que leen este espacio que mi opinión es muy clara y es que la Revolución no resolvió problema alguno, sino que al contrario, los ha agravado de forma importante. Después de darme cuenta de que este país nunca ha estado del todo bien, tengo serias dudas de las fuentes de legitimación no solo de los diferentes gobiernos, sino del Estado Mexicano mismo. Esto es porque desde que la Revolución fue iniciada por un espiritista iluso como lo era Madero, representó una década de matanzas entre las diferentes facciones solo para que triunfaran un grupo de mafiosos y esto fue así la mayor parte del pasado siglo. Aunque reconozco los logros del régimen, en general no tengo buen concepto del mismo debido a sus limitaciones, tendencias corruptas y demagogia.
En el momento en el que sucedió el movimiento estudiantil de 1968, el régimen de la Revolución estaba en la cúspide de su poder. Y para entonces se tenía la educación de mayor calidad, los mayores ingresos, la inflación más baja y los menores niveles de pobreza. ¿Cuál era el secreto del régimen? El autoritarismo, lo único que logra estabilidad en el país por la inmadurez política de la sociedad mexicana en general. Con controles verticales y bastante férreos lograron tener a la sociedad controlada, aunque parecía estar en contra del gobierno emanado de la Revolución. La ausencia de un monarca hacía que el presidente se comportara como tal, lo cual era aceptado tácitamente por todos los mexicanos sin protestar. Era un régimen autoritario que dejaba ser a menos de que se le molestara. El PRI hizo y deshizo a su antojo a un pueblo que nunca ha sido maduro políticamente hablando. Fueron muy pocas personas en realidad las que se atrevieron a señalar con el dedo al partido oficial y llamar por su nombre a la clase de gobierno que era en realidad y muchas de aquellas personas sufrieron en el mejor de los casos ostracismo y otros fueron perseguidos incluso hasta la muerte.
Lo que quizá entiendo que los mexicanos ahora piensan que fue un régimen brutal, y realmente lo fue, pero seamos sinceros, los mexicanos de ahora añoran todo aquello que se cree perdido. Sin embargo, es algo que no es del todo cierto, pues los logros de tan brutales gobiernos jamás se van a volver a repetir por el sencillo hecho de que ya no son aquellos tiempos en los que la gente ya no se da cuenta de ciertas cosas. El desarrollo estabilizador se logró mediante un acuerdo entre empresarios y autoritarios de que no iban a aumentar los precios, se podía declarar los impuestos en ceros, se podía declarar los impuestos en ceros, protección contra las importaciones y limitación de huelgas. ¿De verdad ustedes creen todo esto se podía mantener por un tiempo prolongado? Yo creo que no, y para darse cuenta basta con ver lo que pasaba al final del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, cuando las deudas del gobierno comenzaron a aumentar, augurando lo que vendría en el futuro. Todo lo anterior era populismo puro y en la década siguiente iba a estallar el problema tal como lo predijo quien fuera secretario de Hacienda durante dos administraciones, Antonio Ortiz Mena, ya que sabía que estas acciones por parte del gobierno tarde o temprano pausaría problemas, y vivió para ver que lamentablemente tuvo razón.
A Ortiz Mena le tocaron vivir sin duda las primeras señales de desgaste del régimen, pues durante los dos sexenios hubo grandes movimientos sociales. Al inicio, la huelga ferrocarrilera estaba muy reciente al iniciar el gobierno de Adolfo López Mateos, y las consecuencias fueron un montón de detenidos, pues los presos políticos fueron liberados hasta 1970, doce años después. Y luego, ya durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, el movimiento magisterial y el de los médicos creo que fueron augurios de lo que venía, las señales claras de un régimen, el de la Revolución, que se desgastaba justo cuando llegaba a la cúspide de todo su poder y todavía podía ser temible. Cuando llega el año 1968 nadie se imaginó los eventos funestos, cuando los estudiantes universitarios se lanzaron a las calles en contra de un gobierno no que escuchaba argumentos y siempre imponía su voluntad, como un rey dirigiéndose a sus súbditos, pero ese rey era un déspota ilustrado. Lo que más me llama la atención es que aún hay voces de aquellas personas que vivieron en tan turbulentos tiempos y que han compartido su testimonio. ¿Perdimos algo en aquella época, hay algo que se pueda rescatar? Francamente, no tengo idea, pero de lo que sí estoy seguro es que pocas personas se han preguntado sinceramente cómo es que aquel monstruo llegó al poder y se quedó con él durante tanto tiempo. Tampoco se ha entendido que en buena medida se sigue añorando a ese monstruo, a pesar de que se diga que se le odia. Es como aquella mujer a la que le pegan, y vuelve con el marido. Pero estoy seguro de que se puede vivir sin él, pase lo que pase.      

lunes, 17 de septiembre de 2018

Celebración de la independencia


Septiembre, el mes de la patria porque se celebra tanto el inicio como la consumación de la independencia de nuestro país. Sin embargo, se recuerda más al movimiento del cura Hidalgo, y tengo varias teorías acerca de por qué es así creo que los van a sorprender a todos. Se ha dicho mucho de que esto se hizo así porque el 15 de septiembre es cumpleaños de Porfirio Díaz y quería que la celebración de la independencia coincidiera con su cumpleaños. También se ha dicho que la razón de que se celebre el desfile militar el día 16 de septiembre es porque los gobiernos republicanos decidieron alejarse de la celebración del día 27 del mismo mes simplemente por alejarse lo más posible de la monarquía instaurada por Agustín de Iturbide. Lo que sí sé es que es el 27 de septiembre, siendo así, nuestra patria apenas va a cumplir 200 años como nación independiente, y no los 208 que es en realidad el aniversario del Grito de Dolores.
Como todos sabemos, el 27 de septiembre de 1821 fue cuando se firmó el acta de la declaración de la independencia. Como lo había explicado anteriormente, hubo una conspiración para declarar la independencia de nuestro país luego de que el rey de España, Fernando VII, jurara la constitución de Cádiz, que era de corte liberal. Como también lo he relatado, esto fue así porque la Nueva España se formó con fueros y otros privilegios, con lo que la constitución de Cádiz amenazaba ese estilo de vida. Así que decidieron nombrar a un emperador, que finalmente fue Agustín de Iturbide. Como sabemos, el Imperio fue bastante efímero y que con el decidieron mover la celebración de nuestra independencia al 16 de septiembre porque los políticos que proclamaron la república decidieron que lo mejor para todos era olvidar al verdadero libertador de México, al que le dio el nombre a la nueva nación y al que fue su primer gobernante. Aun así, la idea de establecer una monarquía había prevalecido por lo menos hasta un poco después de la caída del Segundo Imperio debido a que la república no funcionó como la mayoría lo había previsto. Pero lo que sí es un hecho es que la celebración el 16 de septiembre llegó para quedarse.
Sin embargo, hay una tradición que llegó para quedarse a pesar de que el gobernante que la instauró fue fusilado en Querétaro. Estoy hablando del grito en el balcón central de Palacio Nacional y se hace repicar la misma campaña con la que el cura Hidalgo llamó a los habitantes del pueblo de Dolores a unirse a él en la lucha contra la tiranía. El grito de celebración fue establecido por el emperador Maximiliano para dar un homenaje a los personajes de la primera etapa del movimiento de independencia de nuestro país como una manera de congraciarse con su nueva patria, y perduró porque los mexicanos querían de verdad al monarca. Y a pesar de la caída del emperador, tal parece que la tradición de dar el grito desde el balcón central de Palacio Nacional ha prevalecido hasta nuestros días gracias a Porfirio Díaz porque su cumpleaños era el 15 de septiembre y seguramente quiso juntar las dos celebraciones en una. Cuando la Revolución finalmente triunfa en 1920, se intentó regresar a las celebraciones del 27 de septiembre porque no querían celebrar el cumpleaños de Porfirio Díaz, pero la idea finalmente no pegó y las celebraciones de la independencia se quedaron así, intactas.
De lo que sí me doy cuenta es que siempre se intenta romper con el orden anterior se pretende hasta borrar lo hecho por los gobiernos anteriores. Sin embargo, solo es un maquillaje porque en realidad nunca se ha roto con el orden anterior, pues a pesar de que se odia el pasado español, realmente nunca nos hemos desprendido de él. Seguimos siendo un país de castas y para muestra la movilidad social en nuestro país es mínima y la verdad es que se ha hecho poco por cambiarlo. Muchas de las situaciones que creemos que son nuevas no lo son, pero la mayoría cree que lo son. ¿Por qué pasa esto? Solo tengo algunas teorías, pero no puedo pensar que tenga algo de certeza. De lo que sí estoy convencido es que el maquillar algo al eliminar una tradición solo por quedar bien con la población que por alguna razón tiene rabia hacia el régimen anterior no va a ayudar en algo para el futuro. Y esto se refleja en cómo se ha tratado de cambiar la tradición de celebrar la independencia de nuestro país y que solo es el reflejo de la inestabilidad política de nuestro país. Independientemente de lo que sea, considero que la celebración de la independencia de nuestro país debe realizarse, porque es un recordatorio de nuestra identidad nacional y también debe ser un periodo de reflexión del país que queremos y que esperaban de nosotros los padres fundadores en los momentos más difíciles.    


jueves, 13 de septiembre de 2018

Los inicios del movimiento de 1968


Todos los movimientos sociales tuvieron que haber iniciado en algún momento y haber tenido alguna causa que lo justifique. Las madres de la Plaza Mayo en Argentina, por ejemplo, buscan a sus hijos que fueron arrebatados por una dictadura militar para castigar a los disidentes políticos. Sin embargo, el movimiento estudiantil de 1968 en nuestro país no tuvo sus orígenes en una injusticia, por así decirlo, sino por el hecho de que la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional nunca han podido llevar sus rivalidades tanto académicas como deportivas de manera fraternal y respetuosa. Hasta la fecha los eventos deportivos en los que se enfrentan los equipos de ambas instituciones se tienen que llevar a cabo a puerta cerrada y con la mayor discreción, porque los aficionados de un lado y del otro se agarran a golpes porque a su equipo le va mal. El problema es que a los mexicanos no les gusta que los pongan en orden.
La mayoría pensaría que este movimiento tiene en sus causas cuestiones como los presos políticos o la libertad de expresión. Lamento decepcionarlo, pero los inicios del movimiento estudiantil de 1968 estuvieron en un partido de futbol americano entre una prepa de la UNAM y una vocacional del Politécnico, en el que los aficionados de un lado y del otro se batieron en una batalla campal. Como lo dije antes, estas instituciones de educación superior nunca han podido llevar sus rivalidades de manera cordial, pues el fanatismo de un lado y del otro hace que estos pleitos campales sean muy frecuentas. La policía se hizo presente para imponer el orden y esto termino en un desastre, pues hubo golpeados de un lado y del otro, muchos detenidos y esto pareció no gustarle mucho a los estudiantes. Al igual que muchos de ustedes, yo pensaba que era algo más fuerte lo que desencadenó el movimiento estudiantil de 1968, pero no, pero resulta que fue un tradicional pleito de la UNAM y el Politécnico en un partido de futbol americano. El motivo que llevó a los estudiantes a la calle a protestar fue la liberación de sus compañeros detenidos, algo que ellos consideraban injusto, además de la desaparición de los granaderos que “agredían a la juventud”.
Con el tiempo se empezaron a filtrar otras ideas como las de traer algo parecido al régimen cubano o la liberación de los presos de la huelga de los ferrocarrileros de 1958. El gobierno en turno era bastante autoritario y tenía mucha presión encima. Estaban dispuestos a hacer lo que consideraran necesario para acabar con las manifestaciones. Tengo motivos para pensar que estaban bajo mucha presión, pues esto ocurría antes del inicio de los Juegos Olímpicos, el 12 de octubre de ese año. En nuestro país la imagen es lo más importante ante todo, aunque no corresponda con la realidad. Obviamente que el presidente Gustavo Díaz Ordaz quería dar la impresión de que México era un país sin problemas y con esto se minaba esta posibilidad. El presidente era amante del orden y profundamente intransigente, así que me puedo imaginar la rabia que sentía cuando vio que todo les estaba haciendo agua. No es de extrañarse que inmediatamente les echara a los estudiantes encima a los granaderos y al ejército para poner fin a las manifestaciones de los estudiantes. Además, como amante del orden que era el presidente Díaz Ordaz debía estar al tanto de lo ocurrido en el partido de futbol americano entre las preparatorias de ambas instituciones y por eso se resistía a satisfacer esas demandas.
¿Quién era entonces el héroe y quién el villano? Bajo esas condiciones es imposible dilucidarlo, y volvemos a un dilema que ha estado presente desde hace mucho: en la historia no hay héroes o villanos, solo seres humanos y sus pasiones. Díaz Ordaz cometió el de usar excesivamente la fuerza, y por eso es el malo del cuenta. Para muestra, dos botones, pues por un lado estaba la entrada con violencia a la Preparatoria 1 de la UNAM y por el otro la toma de Ciudad Universitaria por parte del ejército. En el caso de la prepa 1, derribaron la puerta de un bazucazo, hiriendo y matando a un número indeterminado de personas, y siendo la puerta una reliquia histórica del siglo XVII. La marcha más famosa del movimiento antes de Tlatelolco me parece que fue la del silencio, cuando los estudiantes marcharon con un trapo blanco hasta el Zócalo entre las tanquetas del ejército. Los presos políticos y los desaparecidos no se hicieron esperar, pues por ejemplo, en el caso de la prepa 1, hay personas que hasta la fecha no aparecen. Los estudiantes se enfrentaban básicamente a un régimen autoritario que por naturaleza no está dispuesto a ceder ante lo que considera una bola de muchachitos tontos y maleducados. Dicen los que saben que alguien que estaba detrás de este movimiento para derrocar al régimen de la Revolución. Esto es algo que no puede ser confirmado o sustanciado de alguno modo. En realidad ahora que lo pienso a estas alturas de mi vida, ya pocas cosas son sorprendentes.